18 de maig 2016

GRECIA CON DIGNIDAD

http://cat.elpais.com/cat/2016/05/17/catalunya/1463499077_331379.html



El pasado 9 de mayo celebramos el día de Europa, coincidiendo con la histórica declaración del ministro francés de asuntos exteriores, Robert Schuman, en París, el 9 de mayo de 1950. Años postbélicos en los que la idea de unidad y cooperación entre los países de Europa era imprescindible  para mantener la paz y la prosperidad del continente.
Debemos preguntarnos si 66 años después podemos hablar de una Europa unida, cohesionada y solidaria. Evidentemente se ha avanzado y el proyecto de la unidad europea ya  no tiene marcha atrás. Pero, las políticas austericidas que ha diseñado e impuesto la UE como única salida para superar la crisis han abierto una brecha de desconfianza con la ciudadanía.
El ejemplo más paradigmático es el de Grecia que, desde el 2010, padece unos programas de ajuste, que han provocado unos duros recortes en todos los ámbitos y que han sumido en la pobreza a amplias capas de la sociedad griega. Es incomprensible la insolidaria tozudez de los dirigentes europeos (con el ministro alemán Wolfgang Schäuble a la cabeza) en querer acabar con la deuda griega a base de ajustes y recortes. Como si Grecia fuera una potencia capaz de quebrar  todo el sistema europeo, cuando solo representa el 2% del PIB de la UE.
Después de tres ajustes (el último, 2015-2018) cabe preguntarse dónde ha ido a parar todo el dinero prestado a Grecia. Los ultraliberales creen que ha servido para paliar el déficit presupuestario. La realidad, según los estudios de Mouzakis i Bortz, nos revela que un 54% del dinero ha ido a parar a los acreedores en forma de rembolso e intereses, otro 25% a la recapitalización de los bancos y un 15% a acreedores del sector privado. Sólo el 6% restante ha ido a parar a las arcas del estado griego. Estas cifras nos demuestran que el objetivo de la Troika no era relanzar la economía griega sino pagar la deuda de los bancos alemanes, franceses y griegos.
A pesar de la criminal losa impuesta por la Troika, el gobierno de izquierdas de Tsipras está trabajando y consiguiendo avances sociales y de lucha contra la corrupción. En el programa de gobierno “Detrás de los números hay personas” se muestran los avances en salud (cobertura de todas las personas independiente de su estatus legal, se incentiva la contratación de personal médico en zonas poco pobladas) en pensiones (se mantienen las pensiones primarias y complementarias, se racionaliza el sistema para hacerlo sostenible: se ha pasado de 325 planes de pensiones diferentes a 11) y la lucha contra una élite de banqueros, propietarios de medios de comunicación y políticos que tienen una red de sobornos y corrupción que lastra la modernización. La vieja oligarquía que no deja avanzar al país.
El gobierno de Syriza trabaja en dos líneas: por un lado aceptar los ajustes impuestos para que le llegue dinero fresco pero sin poner en peligro las necesidades básicas de la ciudadanía, y por otro hacer las reformas necesarias en los ámbitos de los medios de comunicación, derechos civiles, salud y lucha contra la corrupción en una visión a largo plazo reformando las viejas y corruptas estructuras griegas por unas de modernas, democráticas y participativas. Y todo esto con la presión añadida de gestionar la llegada de miles de refugiados que chocan con las barreras impuestas por la insolidaridad europea.
Todo el mundo sabe que la única salida a la crisis griega es la condonación de parte de la deuda. Los miembros de la eurozona tienen la obligación, ya que así se acordó en el último ajuste, de presentar un programa real que vaya en esta línea.
Lo más sensato sería un sistema mixto  que combinase la quita de un porcentaje importante de la deuda con un alargamiento de los vencimientos de pago hasta el 2060-2070 y con unos tipos de interés que no sobrepasen el 2%. También se podrían retornar a Grecia los beneficios que obtienen los diferentes estados de la zona euro y el FMI por la compra de los fondos griegos.
En definitiva, los griegos tienen un gobierno de izquierdas que intenta salvaguardar las líneas básicas del estado del bienestar y poner las bases de un estado moderno. La UE, si quiere mantener sus principios fundacionales, debe dejar de extorsionar a los griegos y renegociar la deuda para dejarlos vivir.
Joan Boada Masoliver
Profesor de Historia



04 de maig 2016

NO ES UN FRACASO, ES UNA OPORTUNIDAD

http://cat.elpais.com/cat/2016/05/03/opinion/1462286200_898497.html



Hace días que me pregunto porque se percibe como un fracaso la imposibilidad de haber formado gobierno. Se insiste en que los políticos no han estado a la altura o no han interpretado el mensaje de las urnas del pasado 20 de diciembre. Para mí, esta reflexión debe partir del conocimiento de cuál era el objetivo final. Si era formar gobierno a toda costa, prescindiendo de ideologías y olvidando las políticas de la legislatura anterior, verdaderamente ha sido un fracaso. Pero si la idea era instaurar un gobierno coherente, estable y que respondiera a las necesidades de la ciudadanía, ha sido una experiencia positiva, democrática y motivadora.
A los que apelan a este fracaso como la falta de cultura del pacto de los partidos políticos, debe matizarse que estas elecciones no sólo han supuesto un punto de inflexión en la historia política del país por el hecho de acabar con el bipartidismo, sino que han demostrado que la necesidad de pactar y dialogar será imprescindible a partir de ahora, pero no a cualquier precio.
Los que querían un gobierno exprés, en el fondo soñaban con una gran coalición a la alemana entre el PSOE y el PP. El mundo económico, financiero, el del íbex-35, y algunos medios de comunicación veían con ilusión un gobierno lampedusiano, o sea, que hiciera algunas reformas para que en el fondo no cambiara nada y así poder seguir controlando los hilos del poder, como han hecho desde el inicio de la Transición. Para hacer más digerible esta propuesta era necesaria la participación de Ciudadanos que debía limpiar superficialmente la imagen del bipartidismo, dejando intactos los fundamentos de las políticas neoliberales, supeditadas  a los intereses del gran capital y que continuase, con una marcha más suave, la privatización de los servicios públicos.
El PSOE no estaba dispuesto a arriesgarse a pactar con este PP corrupto y optó por un atajo: un acuerdo imposible (numéricamente) entre PSOE y Cs. De esta manera se cortaba de raíz cualquier veleidad izquierdista de algún elemento socialista que quisiera pactar con las fuerzas progresistas. El pacto entre socialistas y Ciudadanos ha sido un lastre concebido para evitar un acuerdo a cuatro (Podemos-PSOE-IU y las confluenciasde izquierda).
Así, estos meses de negociación han servido para que la ciudadanía tenga más información sobre políticas y programas. Hemos podido leer las propuestas de PSOE y Cs que ya analicé hace unos meses y que mostraban un claro perfil económico de derechas con tintes  reformistas. También hemos podido analizar las propuestas de Podemos, de En Comú Podem y de IU, relativas a la superación de la crisis social y económica que padece el país y, al mismo tiempo, su propuesta de salida pactada y democrática, vía referéndum, de las demandas de Catalunya.
De esta manera, los partidarios de formar gobierno al servicio de los intereses generales, en las elecciones del 26J, tenemos una nueva oportunidad, una segunda vuelta para ganar definitivamente a las fuerzas de derecha, para llevar a cabo las reformas constitucionales, electorales, laborales, sociales y democráticas que necesita este país.
La ciudadanía puede estar disgustada por las estrategias que en algún momento han utilizado los partidos políticos, por la ausencia de finezza para establecer complicidades, por la manipulación de algunos sectores mediáticos o también porqué se ha hablado poco de los problemas de la gente. Pero en ningún caso esto nos debe llevar a la abstención.
La abstención favorece a la derecha, beneficia a los intereses de los que han entrado en política para enriquecerse, ampara la corrupción y consagra el control de los poderosos. Tenemos derecho a estar enojados pero también tenemos la responsabilidad de participar para decidir quién debe regir los destinos del país.
Estas nuevas elecciones no serán más de lo mismo, los resultados han abierto las mentes de los dirigentes de la izquierda y ahora si será posible que los partidos a la izquierda de la social democracia se presenten juntos, en una sola candidatura, con un programa de cambio radical. Esta propuesta será un verdadero revulsivo para las clases populares de este país, que verán más cerca la posibilidad de derrotar al PP y a sus políticas de forma definitiva y conseguir la suficiente mayoría para no depender del PSOE. Sólo así será posible formar un gobierno que atienda a las necesidades reales y acuciantes de los ciudadanos y que inicie las reformas que devuelvan el poder a la ciudadanía.

Joan Boada Masoliver
Profesor de Historia






20 d’abril 2016

RESPETO AL PROFESORADO

http://cat.elpais.com/cat/2016/04/19/opinion/1461076852_576895.html



Hoy hace un año de la muerte del profesor Abel Martinez del IES Joan Fuster de Barcelona. Murió asesinado por un estudiante de 13 años que sufrió un brote psicótico y le apuñaló. Aprovecho para mostrar mi profunda solidaridad a toda la comunidad educativa del instituto, y muy en particular a la familia de Abel.
Esta triste conmemoración también nos puede servir para reflexionar sobre el trato que recibimos, maestros y profesores, de la Administración educativa de la Generalitat de Catalunya, hoy regentada por una consejera formada en los ámbitos opusdeístas, tan bien concertados por el gobierno catalán.
Después de un año del luctuoso suceso, ¿han mejorado los protocolos de atención a los estudiantes con problemas de salud? No, no ha cambiado nada. El Gobierno de la Generalitat proclama que su programa Salut i Escola es suficiente para atajar el aumento de las consultas relacionadas con la salud de los adolescentes escolares. La Associació Catalana d’Infermería i Salut Escolar (ACISE) denunciaba la insuficiencia de un programa que consta de un solo profesional de enfermería durante una o dos horas a la semana en cada instituto (y no en todos). La misma asociación recomendaba la necesaria asistencia de una persona de enfermería, como mínimo, por cada 750 alumnos durante todo el horario escolar.
En realidad, los recortes han sido drásticos en los Equipos de Atención Pedagógica, en los psicopedagogos, en las Unidades de Apoyo a la Educación Especial. También han aumentado las reducciones en los tiempos para establecer la atención tutorial con alumnos y familias por parte del profesorado, sobrecargando el horario lectivo. En estas condiciones de recorte drástico es muy difícil detectar las conductas de riesgo de nuestros estudiantes.
Ahora, el Gobierno central y el de la Generalitat, proponen que el profesorado detecte las conductas de riesgo relacionadas con el terrorismo yihadista. Pretenden que los docentes estigmatizen a un grupo de estudiantes por su religión y, que sus actos en el centro escolar, sean controlados para detectar algún cambio en su conducta, que pueda darnos pistas sobre su presunta futura vinculación al yihadismo. ¿Se imaginan la cantidad de cambios que generan los estudiantes durante su adolescencia? ¿Una actitud irascible, una mala respuesta a la profesora, el uso intensivo de internet, dejarse crecer la barba, serian conductas susceptibles para ponerse en contacto con la policía?
Esa abusiva utilización, por parte de las administraciones, del profesorado y de la escuela, demuestra una falta de confianza en la educación y la formación como instrumentos de superación de muchos de los problemas que padece nuestra sociedad.
Claro que los docentes debemos y queremos participar en educar a nuestros adolescentes para que sean ciudadanos de pleno derecho, con capacidad crítica y capaces de valerse por sí mismos. Pero esto solo se consigue con recursos económicos y humanos, con más horas para la acción tutorial que nos permita interactuar con las familias y con el barrio, plantillas con profesionales de la salud, de la psicopedagogía, con ratios de alumnos más bajas o sustituyendo desde el primer día al profesorado de baja.
Y con respeto. Es irrespetuoso exigir al profesorado un certificado de penales, que demuestre que no nos han sancionado o penado por actividades relacionadas con la pederastia para ejercer la actividad docente, por más que lo prescriba la Ley de Menores. Es absurdo que nos impongan nuevas leyes educativas cada vez que hay un cambio de gobierno y generen un caos  y una desazón en la comunidad educativa ante la falta de decisión e información para organizar el próximo curso escolar. También es indecente querer hacernos una evaluación sobre si somos buenos o malos profesionales a partir de las notas de los estudiantes del centro educativo, a través de una foto fija, fácilmente manipulable. Si quieren evaluarnos, y nosotros queremos, antes hace falta, como afirma el sociólogo Jaume Funes “describir que queremos exactamente del profesorado y valorar la totalidad de influencias que produce sobre su alumnado”.
Como conclusión, si el gobierno catalán quiere mejorar la educación pública que deje de recortar y vuelva a las inversiones en educación de los presupuestos del 2010 que representaban un 2,53% del PIB, mientras que los del 2014 llegan a un escaso 1,99%, aproximadamente unos 1.200 millones de euros menos. En cinco años se ha reducido en un 22% la inversión en el Departament d’Ensenyament. Así no se construye un país.
Joan Boada Masoliver
Profesor de Historia